El gobierno de Nicaragua, el neoliberalismo y los pies de barro

por toni solo, 26 de febrero 2011

Como si no fuera suficiente para el gobierno Sandinista en Nicaragua enfrentar a sus detractores de la derecha y de la centro-derecha socialdemócrata, también ha sido atacado de sectores progresistas. La acusación más común contra el gobierno Sandinista de los sectores internacionales soy-más-izquierda-que-vos es que el gobierno del Presidente Daniel Ortega es un gobierno neoliberal.   Algunos  destacados intelectuales y activistas con mucha experiencia de América Latina han avanzado este argumento.  

Por ejemplo James Petras ha opinado, "Nicaragua no es más que un gobierno liberal en todo sentido; la actual administración sandinista no ha cambiado ninguna de las políticas económicas de los gobiernos anteriores."'(Pensar que Latinoamérica está encaminándose hacia la izquierda es una exageración triunfalista poco seria', Entrevista con Marcelo Colussi, Argenpress, 21/05/2008)

Eric Toussaint ubica Nicaragua entre  "presuntos gobiernos «de izquierda» que llevan a cabo una política neoliberal y apoyan a la burguesía nacional o regional en sus proyectos: Brasil, Uruguay, Chile, Nicaragua y el gobierno de Cristina Fernández Kirchner, de los peronistas argentinos. Son gobiernos que hacen una política neoliberal, que favorece al gran capital, maquillada con algunas medidas de asistencia social. En efecto, doran un poco la píldora neoliberal aplicando programas sociales." (La izquierda llega al gobierno pero no tiene el poder, Eric Toussaint, Rebelión, 21-04-2009)

Izquierda neocolonial

Desde el arreglo de gobernabilidad entre el Frente Sandinista de Liberación Nacional y el Partido Liberal Constitucionalista de Arnoldo Aleman en 1998, los lideres de lo que uno con mucha razón podría llamar la izquierda neocolonial se alinearon con los disidentes sandinistas que se opusieron a lo que llamaron "el Pacto". Ese bloque de opinión anti-FSLN nunca logró aceptar o entender que aquel arreglo de gobernabilidad con Arnoldo Aleman sentó la base para el eventual triunfo electoral del FSLN en 2006, porque logró dividir las fuerzas derechistas en Nicaragua de una manera categórica. El resultado se ve ahora en el año electoral 2011 en que la derecha va a las elecciones presidenciales y legislativas en diferentes casillas, así casi garantizando una victoria definitiva del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Escritores e intelectuales como James Petras y Eric Toussaint forman parte de un bloque gerencial de la producción intelectual de la izquierda internacional conformado también por otros destacados individuos como Ignacio Ramonet, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, Juan Gelman y muchos más. Y es muy instructivo analizar los términos en que este bloque ha manejado sus ataques contra el Frente Sandinista de Liberación Nacional y como se han callado últimamente frente al éxito incontrovertible del gobierno del Presidente Daniel Ortega y sus colegas. Aparentemente, no quieren reconocer  que el FSLN es una verdadera fuerza revolucionaria que fomenta cambios radicales en Nicaragua contra el corriente del neoliberalismo que rige en lo demás de América Central.

Por ejemplo, en 2008 cuando Dora Maria Tellez hizo su huelga de hambre supuestamente para reclamar la personería jurídica de su Movimiento Renovador Sandinista, Noam Chomsky, Eduardo Galeano y otros publicaron una carta en apoyo a ella en que llamaron al gobierno del Presidente Daniel Ortega a fomentar un "diálogo" con la oposición política en Nicaragua. Llamaron por eso cuando al mismo tiempo el MRS promovía una venenosa campaña de odio bajo la lema "Ortega y Somoza son la misma cosa".  Aquella campaña fue acompañado por otra lema muy siniestra "Rigoberto viene...." que llamaba subliminalmente por el asesinato del Presidente Ortega invocando la memoria de Rigoberto Lopez Perez quien ajustició a Anastasio Somoza en 1956.

Uno tiene que suponer que Chomsky y compañia estaban al tanto de eso y se identificaron con una de los líderes de aquella siniestra campaña. La carta en apoyo a la campaña de  la Cra. Tellez fue firmado por la crema y nata de la izquierda internacional y merece estudio. La mera palabra "diálogo" es un constante de los mediocres discursos de los poderes imperialistas para forzar a sus victimas negociar con sus verdugos. El ejemplo más bochornoso de aquel uso nefasto y falso del "diálogo" es en Palestina. También se usaba por el gobierno del Presidente Obama para forzar al Presidente Manuel Zelaya a negociar con los golpistas en Honduras en 2009.

Es instructivo ver que los líderes de la izquierda internacional son capaces de ser tan insensatos como los dueños del imperio. Y es instructivo que ellas y ellos no entendieron que la campaña de Dora Maria Tellez formaba parte de una sucia maniobra antes de las elecciones municipales de 2008 para allanar el camino por una candidatura unida de la derecha para ganar la alcaldía de Managua. Poco tiempo después de su huelga de hambre, la Cra. Tellez hizo campaña abierta con Eduardo Montealegre, el candidato de la extrema derecha para aquella alcaldía.  De hecho, en la historia de Nicaragua el gobierno del Presidente Daniel Ortega es el que más se ha esforzado  en negociar acuerdos con sus contrincantes políticos y empresariales.

Es difícil evitar la conclusión que las críticas ignorantes y deshonestas lanzadas rutinariamente  contra el FSLN en los  últimos años desde la izquierda internacional tienen menos que ver con un intento de conocer la verdad de las cosas y más con un esfuerzo para consolidar el estatus y prestigio de los monstruos sagrados de la izquierda internacional entre sus simpatizantes. Ha habido un poderoso consenso en contra del FSLN liderado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, y ha sido muy fácil nadar con aquel corriente. Los monstruos sagrados de la izquierda internacional han parecido pensar que tienen derecho a imponer sus criterios ideológicos por encima de las necesidades y anhelos del pueblo nicaragüense, sin tomar en cuenta las realidades fundamentales de la política y la economía en Nicaragua. Por ese motivo se justifica describir aquellas posiciones y actitudes como las expresiones de una izquierda neocolonial.

La realidad de la economía y su infraestructura en Nicaragua

Guíado por el Comandante Daniel Ortega y su equipo, el FSLN en coalición con otros corrientes políticos en Nicaragua asumió el gobierno en 2007. La primera cosa que se hizo fue anunciar un recorte de mas de 50% en los salarios de los altos funcionarios gubernamentales, incluyendo la Presidencia. La segunda cosa que se hizo fue firmar la adhesión de Nicaragua a la Alternativa Bolivariana de los pueblos de nuestras Américas (ahora la Alianza Bolivariana de los pueblos de nuestras Américas). Después se empezó poner en la práctica la gratuidad de los servicios de educación y de salud.

En los meses que siguieron se iniciaron un programa radical de inversión en la producción agropecuaria que ha transformado la economía agrícola de Nicaragua al punto que el país puede razonablemente esperar ser autosuficiente en la producción de alimentos en los próximos cinco años. Aquella política va directamente en contra de las políticas del Consenso de Washington que fomentan la dependencia de países como Nicaragua sobre la producción de alimentos de los países ricos. Este énfasis sobre la producción agropecuaria ha ido de mano con esfuerzos sin precedentes, desde la primera etapa de la Revolución Popular Sandinista de los años 1980s, para mejorar la infraestructura de comunicaciones físicas y la matriz energética del país.

Las políticas de infraestructura del gobierno en Nicaragua han ido en contra del modelo neoliberal para el país y para la región. El gobierno ha priorizado las carreteras en el interior del país precisamente para fomentar y priorizar la producción local para el mercado interno por encima del mercado de exportación. Aquella política va en contra del modelo neoliberal que prioriza el mejoramiento de infraestructura de comunicación terrestre con el objetivo primordial de garantizar los movimientos intra-regionales de las grandes empresas. De igual manera los importantes mejoramientos al sistema portuaria se han enfocado en pequeñas facilidades para beneficiar a la pesca nacional, al turismo local y crear más opciones de transporte para comunidades remotas.

Cuando se analiza la problemática de la matriz energética en Nicaragua, habrá que reconocer que el gobierno ha tenido que juntar los recursos hechos disponibles por medio del ALBA con recursos de la cooperación bilateral y del sector privado. Al fin de 2006 el sistema energético de Nicaragua estuvo en un colapso total con cortes de energía a nivel nacional que duraban hasta 12 horas al día. En aquel momento el requiso de energía eléctrica en Nicaragua fue alrededor de 450MW al día con una capacidad teórica de un poco más de 500MW. En la práctica el sistema de generación de energía eléctrica apenas alcanzó 400MW por motivo de la persistente falta inversión de parte de las empresas generadoras.

Dentro de dos años, el gobierno del Presidente Ortega, por medio de una política de inversión diversificada, logró eliminar los cortes de energía por falta de capacidad de generación. Actualmente, la capacidad de generación eléctrica se acerca a  los 1000MW por día. En 2006 el país dependía en más de 80% por su energía eléctrica sobre estaciones térmicas que usaban productos del petróleo. Para 2015 se proyecta que el país habrá cortado su dependencia sobre los productos del petróleo para generar la energía eléctrica por más de 50%. Se ha comprometido desarrollar fuentes hidroeléctricas de tamaño mediano y pequeño, fuentes eólicas y fuentes termales.

Aún en base de este crudo resumen de las políticas de producción e infraestructura se puede ver que aseveraciones como lo de James Petras que "la actual administración Sandinista no ha cambiado ninguna de las políticas económicas de los gobiernos anteriores" es completamente absurdo. De igual manera, esta realidad contradice el argumento de Eric Toussaint que el gobierno Sandinista en Nicaragua hace "una política neoliberal, que favorece al gran capital, maquillada con algunas medidas de asistencia social". El caso es el contrario. El gobierno del Presidente Ortega y sus colegas prioriza los sectores más pobres de la población nicaragüense en todos los sentidos.

El flujo de caja y el empleo

Entonces uno tiene que preguntar, ¿de dónde vienen tales descabelladas afirmaciones  de personas destacadas como Petras y Toussaint? La respuesta probablemente tiene que ver más que todo con las buenas relaciones que el gobierno de Nicaragua ha mantenido con el Fondo Monetario Internacional y con su política de permitir la instalación de empresas maquiladoras en las diferentes zonas francas del país. Probablemente también tiene que ver con la incorporación de Nicaragua al Acuerdo de Libre Comercio de América Central con los Estados Unidos (CAFTA) y al más reciente Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.

Un análisis superficial del tipo que hace Petras y Toussaint va a concluir que : FMI + maquiladora + CAFTA = gobierno neoliberal. Pero la realidad descrito arriba demuestra que las cosas son mucho más complicadas. El presupuesto anual de Nicaragua es de poco más de US$1.2bn para una población de casi 6 millones de personas. En cambio, por ejemplo, un país como Irlanda con una población de alrededor de 4.5 millones implementa un presupuesto de alrededor de US$47bn.

Es fácil para analistas progresistas quejar que un país como Nicaragua no implementa medidas socialistas. Deben de tomar en cuenta que es complicado socializar riqueza que no existe. Y es más complicado hacerlo en un contexto político dónde la derecha controla la legislatura. La respuesta a los izquierdistas que llaman por poner la teoría del socialismo en práctica ya en Nicaragua es ¿con que recursos lo van a financiar? ¿que empleo van a dar a la gente? ¿a quién van a vender sus productos?

Pongamos un ejemplo sencillo. La ciudad de Estelí con una población de alrededor de 140,000 personas depende de la producción de puros para garantizar empleo a casi 10,000 personas. Aquella producción se ha desarrollado desde los años 1990s por medio de más de 20 empresas de capital nacional e internacional. Producen millones de puros cada mes que van a la exportación.

En teoría aquellas empresas deben de pagar impuestos a la alcaldía de Estelí. Pero si la alcaldía de Estelí intente cobrar un nivel de impuestos que las autoridades consideran equitativo, las empresas responden que no están de acuerdo y que podrían trasladar sus fábricas a otro lugar. Por supuesto, es imposible para las autoridades poner en riesgo el empleo de alrededor de 20% de la población económicamente activa en su municipio.

A nivel nacional la respuesta del gobierno revolucionario del Presidente Ortega a esta dilema fundamental ha sido de complementar las relaciones financieras y comerciales existentes en 2006 con relaciones nuevas y diversas de todo tipo. El ejemplo más importante ha sido la adhesión de Nicaragua al ALBA. Pero también se ha desarrollado relaciones con Brasil, Irán y Rusia, entre otros países.

Dentro del contexto regional, es difícil entender la lógica de oprobio con que se habla de gobierno de Nicaragua. Se critica al gobierno del FSLN por su adhesión a CAFTA. Sin embargo, se criticó muy poco a los gobiernos de Ecuador y Bolivia, países con economías mucho más grandes que la de Nicaragua, cuando estaban en la ATPDEA. Ecuador y Bolivia han negociado acuerdos comerciales con países como China e India que tienen características muy cuestionables, igual o peor, que los Estados Unidos y la Unión Europea.

Lo fundamental para el gobierno del Presidente Ortega y sus colegas es garantizar suficientes fondos para implementar su programa de gobierno a favor de la mayoría empobrecida. Es cierto que no habrían podido lograr su meta sin el apoyo del ALBA. Lo converso es cierto también. Dentro del contexto actual,  no se habría podido implementar su programa de gobierno sin los fondos negociados con el FMI.

En 2009, la oposición política logró con sus falsas acusaciones facilitar un pretexto a la Unión Europea y al gobierno del Presidente Obama cortar fondos de cooperación de más de US$40m y US$60m respectivamente. Fue precisamente la sabiduría del Presidente Ortega y su equipo en la diversificación de sus relaciones financieras junto con la ayuda del ALBA que hizo posible resolver la crisis de liquidez que resultaba. Lo sorprendente es que el equipo económico del gobierno de Nicaragua ha logrado defender sus prioridades en el desarrollo de los programas con el FMI, en vez de someter a las recetas tradicionales impuestas por aquel organismo.

Pies de barro y autocrítica

Ya es tiempo que los gerentes de la producción intelectual de la izquierda internacional reconocen que con respecto a Nicaragua su análisis muy frecuentemente ha sido inadecuado. En Estados Unidos la gente dicen que reconocer que la verdad contradiga las opiniones de uno es parecido a comer corvo. Es algo desagradable. El caso de Nicaragua demuestra no solamente que muchas personas muy destacadas tengan pies de barro sino también que su capacidad de autocrítica es inexistente. Casi nunca se lee o escucha que alguien de aquellas personas destacadas admite : "Me equivoqué".

Al final todo eso queda a nivel de palabrería. Los pueblos no se detienen para escuchar los argumentos entre intelectuales. Si es cierto que el gobierno revolucionario de Nicaragua está satanizado en los medios corporativos internacionales e injustamente atacado desde la izquierda, también es cierto que eso no ha detenido la acumulación de apoyo popular para el FSLN a lo largo y ancho del país. Si escritores destacados como Petras, Toussaint y otros de la izquierda quieren seguir siendo equivocados con respecto a la realidad en Nicaragua, es un problema de ellos que con el tiempo llegará ser más que claro.

Otros influyentes sectores de la izquierda han ocupado los mismos argumentos del Presidente Barack Obama y su Secretaria de Estado Hillary Clinton en un intento de descalificar los incuestionables logros del gobierno del Presidente Ortega. EL FSLN ha alcanzado aquellos logros a pesar de muchas duras dificultades y serias amenazas. El reto para las personas que critican al FSLN es de analizar en base de que lo critican.

En la mayoría de los casos las criticas se basan en una ignorancia de la realidad política y económica de Nicaragua. A veces aquella ignorancia se multiplica con una ciega arrogancia. Las críticas honestas de las fallas que indudablemente ocurren en el proceso revolucionario en Nicaragua partirán del reconocimiento de los indiscutibles avances que el FSLN ha logrado hacer en Nicaragua en solo cuatro años. Quedan siete meses antes de las elecciones de noviembre 2011 en Nicaragua.

Es real la posibilidad de alguna provocación de parte de Costa Rica o de Colombia en el contexto de las disputas limítrofes de Nicaragua con aquellos países. Está la posibilidad de una fuerte inflación que provocaría alzas inaceptables en los precios de alimentos y de transporte. Sin embargo, en este momento parece casi inevitable una victoria electoral para el FSLN y sus aliados. Aquella victoria será el epitafio del neoliberalismo en América Central.